Mi Biografía

EL DÍA DE MI NACIMIENTO:

Fue un día 14 de junio del año 1998, en el Hospital Regional de Escuintla a las 23:00 horas. Soy el primogénito de mi familia, según cuenta mi mamá mi padre quería una niña, pero nací yo, un varón. Cuando estaba recién nacido cuentan mis papás que ellos se pusieron a beber alcohol, cosa que era muy rara en mi mamá, la cuestión es que al momento de ella darme pecho al parecer el alcohol llego hasta la leche materna de mi mamá y se puede decir que esa fue mi primera borrachera.

Mi abuelo me contó una vez que cuando nací venía con un diente en mi paladar lo que según decían significaba “Virtud”, y cuenta que una vez que se encontró con el diablo en persona, el mismo le ofreció mucho dinero porque me entregara a él, pero no lo hizo ya que era su primer nieto y llevo su nombre, además recordó la señal de virtud que tenía al nacer. Luego de eso mi niñez fue bastante tranquila.

MI INFANCIA:

Nos mudamos en el 2004 del Puerto San José a Retalhuleu por cuestiones de trabajo de mi padre, conocí a mi único amigo allí, le decía “Pucho” de sobrenombre, teníamos la misma edad y siempre después de la escuela jugábamos, vivimos allí durante 8 meses, pero nos regresamos al Puerto San José. En el año 2008 el banco G&T organizó una maratón en mi escuela el cual iba a ser el 11 de abril, estaba emocionado por competir, estaba seguro que ganaría, pero justo un día antes jugando con mis primos tuve un accidente y me quebré la muñeca izquierda, fue una de las peores experiencias de mi vida, tuve que viajar en microbús hacia el Hospital de Escuintla, era un dolor insoportable cada vez que el microbús pasaba por algún bache o túmulo, luego al llegar me dijeron que tendría que esperar 6 horas para poder ser operado y sin beber una sola gota de agua debido a la anestesia, y me operaron a las 2:00 am, solo recuerdo intentar contar hasta 10 y en el 5 quedé dormido.

ETAPA ESCOLAR:

Para ser honestos en la primaria casi nunca tuve buenas calificaciones salvo cuarto primaria, me preocupaba más en jugar fútbol o jugar con mis amigos que por estudiar.

Intentaba estudiar, pero no se me quedaba nada, mis padres me pegaron en muchas ocasiones por esa razón, hasta tuvieron que apuntarme en clases extraordinarias para que mejorara mis notas, pero logré graduarme de sexto primaria.

ETAPA DE ADOLECENCIA:

En mi adolescencia fui de los más destacados de mi clase, fue un contraste muy grande porque en la escuela eran rojas todos los bimestres y en básicos lo contrario, siempre estuve entre los primeros tres lugares, además de que era de los más activos, también del grupo de los que molestaban, de una u otra manera nos metíamos en problemas hasta por convencer a toda la clase de hacer el “we where rock you” luego que el maestro saliera, se escuchó en todo el Colegio y mandaron a toda la clase a dirección. En el colegio entre a la Banda Escolar lo cual era uno de mis sueños de pequeño, tuve un rol protagónico en los 4 años que estuve en ella.

Fuera de lo escolar en el 2015 me hice parte de una Iglesia Evangélica gracias a la que fue mi novia en ese entonces, cumplí otro sueño que era cantar frente a muchas personas, fueron alrededor de 1,500 personas, aprendí a tocar la batería y tomé algunas clases de guitarra, en ese entonces todo iba muy bien, tenía una vida activa dentro de la iglesia y mediante ella iba descubriendo talentos.

 En 2017 junto a cuatro personas más creamos “Generación de Vida”, nos dedicábamos a llevar cada Domingo comida a las personas que se encontraban en la calle, predicarles y llevarlos a un centro de rehabilitación a los que lo desearan para que tuvieran una oportunidad más. Me retiré del grupo luego de que organizáramos una actividad llamara “Siembra del Amor” la cual era para recaudar alimentos o víveres e ir a entregarlos a las familias de escasos recursos, la actividad no fue lo que esperaba y decidí tirar la toalla, fue tanto el impacto que dejé la iglesia y me alejé de todos los que me rodeaban.

ETAPA JOVEN-ADULTA:

Tuve mi primer trabajo luego en abril del 2017 en una venta de celulares llamada “Movi Import”, comencé como asistente de ventas y un par de meses más tarde renunció la encargada y mi supervisor me ascendió, me gustaba ese trabajo porque interactuaba con los clientes, trataba de hacerlos sentirse bien con los servicios que les prestaba, duré ocho meses en ese trabajo.

Luego me volví un ermitaño, ya no salía de casa, dormía casi todo el día, no hablaba con nadie más que con mi familia, entre en algo así como depresión, pensé en el suicidio muchas veces, pero mi orgullo no me dejó morir de una forma tan miserable. Mis padres querían que siguiera la Universidad, pero yo aún no sabía que quería estudiar, ninguna me llamaba tanto la atención como para elegirla, muchas veces me recriminaron por qué no me decidía por alguna, hasta yo me enojaba conmigo mismo por no saber que quería para mí.

Un día decidí ir a dar una vuelta en la motocicleta, iba escuchando “david guetta ft sia – flames”, cuando en el semáforo estaba una chica y un chico realizando malabares, sus movimientos cuadraron perfectamente con la canción, entonces decidí grabarlos, se me ocurrió hacer un recorrido de las principales calles del Puerto San José, intentando mostrar mi propio punto de vista.

Grabé y edité el video solo con mi celular, el resultado final no me había convencido del todo, pero aun así lo subí a mi muro de Facebook, nunca imaginé la repercusión de ese video, tuvo más de 13 mil reproducciones y fue compartido 300 veces, y gracias a ese video me contactaron de mi actual trabajo, el supervisor del canal dijo ver potencial en mí y me dio la oportunidad de seguir aprendiendo más en cuanto a edición, producción audiovisual y un sinfín de cosas más.

Luego de todo eso sabía lo que quería estudiar, quería ampliar mis conocimientos más allá de lo empírico, y entonces se abrió una nueva universidad en Escuintla donde impartirían “Ciencias de la Comunicación”, entonces no lo pensé dos veces y me inscribí. Actualmente ya tengo un semestre aprobado y este escrito es parte de una tarea de periodismo.

He aprendido todo este tiempo que todo llega en el momento correcto, este último año cada cosa que ha pasado es por algo en específico, así que he aprendido a no quejarme sea bueno o malo. Aunque dejé de creer en un dios creo en que tengo un propósito, quizá no divino, pero de lo que estoy seguro es que es muy grande, tal vez esa historia de mi abuelo se convierta en realidad.

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